Apunte extraído de www.diasderugby.com.ar
|
Información general que NO sustituye en modo alguno el debido consejo médico.
|
Disposición
Aquí vamos a tener en cuenta que la preparación previa a la competencia debe comenzar un día antes de la misma. Esto es, si competimos el Domingo, nos comenzamos a preparar desde el Sábado. Repasemos algunos puntos importantes: 1- La preparación comienza la noche anterior.
2- La cena debe ser rica en hidratos de carbono para llenar al máximo los depósitos musculares con glucógeno. He aquí un ejemplo:
| Cena del Sábado Sopa de fideos, fideos con salsa natural (sin frituras ni manteca), pollo con ensalada y de postre compota de manzana (preferentemente con miel y no con azúcar). ¡EVITAR EL ALCOHOL! |
3- Hidratarse bien durante la tarde anterior, (con agua mineral).
4- Preparar la indumentaria de competición: remera, pantalón, medias, vendas y slip limpios; además de los botines debidamente lustardos.
5- Repasar el plan del partido. Hacer visualización y entrenamiento ideo-motor.
6- Repasar mentalmente situaciones del partido, imaginando que te sentís fuerte y contento con tu performance durante el partido.
7- Antes de dormir:
Colocar el despertador a la hora señalada. Practicar alguna técnica de relajación y luego alejarnos mentalmente de la competencia mediante otros pensamientos.
8- Un deportista de alta competencia requiere un mínimo de ocho horas de sueño. También es muy importante el descanso y la recuperación durante los días anteriores.
9- Levantarse por lo menos dos horas antes de la competencia.
10- Desayunar liviano: ejemplo infusión (café, o te sin leche), jugo natural, tostadas con mermelada (sin manteca); se puede agregar una banana para incorporar potasio.
Calentamiento previo
a.- Entrar en calor por lo menos 30 minutos antes de la competencia.
b.- ¿Cómo?: Trote, caminata y estiramiento. No hacer flexiones de brazo o abdominales (eso es hacer ejercicios de fuerza y gastar energías inútilmente). >> (10 min. de trote, 10 min. elongación y 10 minutos de movimientos libres).
c.- Elongación: parte anterior y posterior del muslo, pantorrillas y parte anterior de la espalda.
d.- Hacer una pequeña relajación y repasar mentalmente los movimientos que te correspondan según tu puesto en la cancha.
e.- Controlar los cordones de los botines y ...
¡ DISFRUTAR DEL PARTIDO!
¡Ah!. Me olvidaba. Hace algunos años, una persona muy sabia que le aportó muchas cosas al rugby argentino, les decía a sus jugadores...
"El jugador que habla, no piensa
El jugador que no piensa, no sirve
El jugador que no sirve, no juega"
firmado, Francisco Ocampo (*)
(*) Don Francisco "Catamarca" Ocampo (1902-1970) integró en 1928 el equipo de Segunda División de Curupaytí junto a jugadores de la talla de Jack Bony de Cabaret, E. Díaz Riganti y R.A. Darrieu. Finalizó su carrera de jugador a los 34 años en Hindú Club. Se desempeñó como "wing forward" y, ocasionalmente, como medio apertura. Su pasión por el estudio y la enseñanza del juego comenzó durante la gira del Seleccionado Británico en el año 1927. "Catamarca" contaba entonces con 25 años y según los borradores del libro que quedó inconcluso antes de su muerte, fue tan grande el impacto que recibió por la superioridad de los británicos en esa gira que se propuso estudiar y difundir el rugby para contribuir a que los argentinos también jugaran a ese nivel y disfrutaran, entonces, plenamente, de este noble juego. Una de las primera intervenciones de Don Francisco en la función de "coach" fue cuando en 1931 la Unión recibió la visita de un team sudafricano para disputar varios encuentros en nuestro país entre julio y agosto del '32. Con tal motivo se designó a Francisco Ocampo para integrar una comisión junto a David J. Millar y F. Torino. Dicha comisión colaboraría con los señores M.E. MacCormik y E.J. Standfield, quienes se ocuparían de entrenar respectivamente a los delanteros y a los tres cuartos a partir del 15 de abril de 1932. En ese año, mientras se desarrollaba la visita de aquellos Junior Sprinboks, uno de los sudafricanos de apellido Wolheim, quien residiera en nuestro país junto al recordado Elliot, manifestó: "Los argentinos tienen un hombre que sabe una tonelada de rugby ... Ocampo". Durante más de 40 años enseñó rugby a miles de jóvenes de diferentes partes del país, utilizando nuestro juego, según su propia definición: "como un medio de educación y no como un fin en sí mismo".